No me cabe el corazón

"Sueño con serpientes

Con serpientes de mar

Con cierto mar, ay

De serpientes sueño yo

Largas, transparentes

Y en sus barrigas llevan

Lo que puedan arrebatarle al amor."

-Silvio Rodríguez





Hoy por alguna razón no me cabe el corazón, para indignarme por otra cosa. Siento la rabia en la boca y en la mandíbula acumulada. Casi como si fuera un grito para dentro, profundo y lleno de un eco que a mi misma me espanta. Hoy tengo todas las opresiones sentidas en la piel y en el pecho como un kilo de peso en el centro de mi esternon.


Hay días que son así, siempre, para mucha gente. Para mí no, yo tengo a veces el corazón como una pluma, meloso, que flota casi que se eleva a lo divino, y vivir así es fácil, o al menos eso creo. Aunque claro que no todos los días son así, tampoco.


Y bueno, tendré y tengo la oportunidad de organizarme esta rabia, de concentrarla, y también de un modo contenerla para cuando la necesito. Tampoco todo el mundo tiene esa suerte, o ese privilegio, yo trabajo haciéndo eso, organizando, construyendo y sosteniendo, aunque a veces no me lo reconozca ni me lo celebre.


Entonces hoy tengo toda la rabia acumulada, que me ahoga con mi propia lengua que se quiere salir de mi boca,como la de una serpiente venenosa, cobra, que se posiciona y se expande y causa terror. Y aunque esta es una imágen que alude a la idea de lo pecaminoso, de lo malvado y de la venganza, la elijo. Porque no hay otro modo de enfrentar y devorar al enemigo, ese enemigo monstruoso, ese enemigo sistema, imperio, colonia y deuda que hoy me lleva la delantera. Y no quiero darle una paloma pero si evenenarlo con mi rabia y aterrorizarle para que huya, antes de tener que acabarlo; pienso y pido casi como un ruego, que se rinda, que nos libere; pero eso no es así, me toca tomar la daga, y sacar los colmillos y la lengua, y atacar certeramente para poder soñar con otra cosa.


Adli.