...con ojos nuevos,todavía(no).

A veces solo hace falta ver las cosas con ojos nuevos, escribía esto y un sin número de palabras más, creyendo que se grababan al momento pero no, escribía sin mirar la pantalla desesperada siguiendo el pulso de mis manos y de mis dedos y de las letras pequeñinas en el teclado, sigo tic tac como un reloj.


Estaba en el patio de mi casa, de pasada, porque me detuvieron ahí por un momento, mi compañero con el ofrecimiento de "ven aquí" y yo que respondo "ay no, eso está to embachao" entonces me percato que una de mis plantas está caida y noto otra que es como gemela de esa lo mas erguida, lo más coqueta. Pienso " a veces solo hace falta ver las cosas con ojos nuevos", y me digo "ay ay ay debo escribir."


Así me pasa a veces, cuando me llegan las ganas de escribir, me desespero por llegar a este teclado con una prisa redundante como este texto.


Creo que tengo todo bien mangao, pero cuando menos me lo imagino me hago bufones a mí misma, porque me reconozco obsoleta, porque cuando leo mi yo de hace unos meses, 1 año o dos, me autocritíco tanto, con una "a este no lo perdona ni dios", de que así mi síndrome de la impostora. No sé hace cuanto fue que alguien me dijo eso, de lo que era el síndrome ese, y la verdad que me chocó porque de pronto como que me vi tanto, pero a la vez el mismo síndrome me jugaba en contra a mí, porque me lo justificaba, o me decía "ay ahora estás hipocondriaca" con la voz de mi tía. Que nombre tiene esa mujer, y que boca, y que voz y que autoridad. Es mi Tía de ojos dulces y tristones, como una gatita que no es tan tímida na.


Bueno, no me siento tan ready pa seguir por esa línea de contarles de mi tía, pero quizá pase algún día; que me den ganas de escribirle alguna carta, y decirle que la "quiero, decirle que la adoro, con todo el corazón" pero que en aquel día con aquellos ojos jóvenes no supe como hacer para apegarme a eso, y me volé de ese paraje que fueron su boca, sus ojos, sus cosas, su casa, su voz. Y todavía la tengo como un asunto pendiente. Porque sanar las heridas con sal es bueno, pero a veces te quema lo que estaba sano.


A mi me agradan estos ojos que tengo puestos ahora, creo que son sinceros, y son abiertos, y ven mejor. Y eso que vienen pronto mis espejuelos, porque tengo miopía y astigmatismo, y no, después de todo no era hipocondriaca. Vamos a ver que pienso mañana.