Hasta luego "Mamá Histérica"

Durante años viví entre rincones en donde los demás no me viesen mientras me quedaba callada, y detenida en una pequeña esquina pasando desapercibida. Me acostumbré a vivir en las tinieblas de mi esencia mientras me acompañan mis rimas, mis poemas y mis historias. Me acostumbré a quedarme callada, a sentirme aislada, a ser de alguien, de todos y todas, a ser sin tenerme. Me acostumbré a lanzarme al mar, y convertirme en marea mientras mis emociones estallaban convirtiéndolas en un tsunami….emociones sin control, destrozándolo todo. Me fui sin ser, y me perdí.


Entre las letras he ido pegándome como un pequeño rompecabezas, tratando de buscar piezas que encajaran conmigo. A veces las piezas olían a café, otras tenían ojos verdes, algunas de momentos me recordaban a la sonrisa de mi familia. Otras de esas piezas se fueron transformando, fueron tomando forma según las experiencias vividas. Entonces me convertí en trabajadora social, me convertí en compañera, me convertí en madre. Se quedaron en mí, piezas que estaban rotas, y aun así se podían unir a cada esquina de mi rompecabezas, porque aun destruidas, transformaban esta historia en un paisaje. Algunas piezas tenían colores, mientras otras iban pintándose al caminar. Se creo un paisaje, aun con hemisferios sin piezas que debo completar.


Me encuentro en el proceso de aceptar que mi historia no acaba aquí, sin embargo, debo despedirme de la esquina que de momentos visito para sentirme aislada. Ha sido la esquina mayor visitada a través de mis años de vida, la esquina de la vulnerabilidad. Desde ella, les escribo a ustedes mis dolores, mis alegrías, mis energías y mis deseos. Sin embargo, me represento como una sombra, una esencia vulnerable detrás de un monitor. Me he nombrado “la mamá histérica”, y de histérica aun me queda una vida entera. Sin embargo, mi rompecabezas tiene de nombre uno poderoso, mi nombre, y como debería presentarme a ustedes.

Hoy no será el día… aun el rompecabezas no ha encajado la pieza correcta de valentía. Aun así, el rompecabezas identificó que es tiempo de decir “hasta luego” a la mamá histérica, que fue en mi la mujer decidida de salir de una relación de violencia de género por aproximadamente diez años, vivir con la pena de tener una bebé en los cielos, y de asumir maternal a dos crías maravillosas, aun cuando el miedo me arropa, pero las fuerzas me guían. Les digo “hasta luego” a ustedes que me han acompañado sin juzgarme…siendo pequeña, vulnerable y en crecimiento. Les digo “hasta luego”, para presentarme en breve.


Muchas gracias por leerme, apoyarme y guiarme,

Fui… la mamá histérica.