Volviendo a sentir.

La “mamá histérica” ha estado en receso forzado por la situación que estamos viviendo.

Me he visto obligada a pausar, descansar, reflexionar y fluir. La realidad es que no tengo mucha oportunidad de obviar mi situación actual, así que he tenido que asumir posturas. Algo que ha sido bien complicado para una persona como yo, que calla siempre sus emociones y cuando se ve en aprietos hace cualquier cosa para ocupar su mente y cuerpo, en vez de comunicar y buscar soluciones.

Me había quedado contándoles que estoy embarazada. Lo que no les había comentado es que luego de mil conversaciones, listas de “pro y contras”, procesos de enojo, tristeza y decepción, me encuentro en la semana dieciséis (16) de mi proceso de gestación. Estoy atormentada y esa sensación de miedos no se esfuma, una la transforma en energía y la mía la transformo escribiendo.

A la semana doce (12) de gestación me realizaron una colposcopia y una biopsia, luego de identificar que el PAP (Prueba de Papanicolau) que me habían realizado estaba alterada. Luego del proceso lo primero que le comenté a mi compañero fue“¿Nunca tendré un embarazo “normal”?. Como si existiera tal dicha de un embarazo “normal”. Existen embarazos…dolorosos, con miedos, con retos, con felicidad, con amor y el mío ha sido un embarazo de riesgos. Lo que me ha llevado a cuidar mejor mi cuerpo, lo que no tan solo incluye una mejor alimentación, realizar un poco de ejercicios y asistir a mis citas médicas,sino que también conlleva el detenerme, descansar y reflexionar. Brindarle a mi cuerpo espacios de cariño y mucho amor. Brindarle a "misma" la oportunidad de escuchar el cuerpo y tratarle con el cuidado que necesita, sin sentir culpa, vergüenza o miedo.

Mientras cuido mi cuerpo, cuido de mi peque y de la cría que viene en camino. Mientras cuido de mí, soy más feliz, soy libre. Me estoy volviendo a sentir yo.