...el amor entre mujeres

"Entre mujeres, el amor es contemplación:las caricias no están destinadas a apropiarse de la alteridad como a recrearse lentamente a través de ella; una vez abolida la separación, no hay ni lucha, ni victoria, ni derrota; en una reciprocidad exacta cada una es al mismo tiempo sujeto y objeto, soberana y esclava: la dualidad es complicidad".

A mí todavía no me ha ido bien en el amor de parejas. No tengo prisa. Me estoy disfrutando mi soltería y el poder de la soledad. En una de esas noches, con vino en mano, en cuarentena, harta de la asquerosa normalidad que quiere asumir la academia en estos momentos, me sentí sola, pero acompañada. Gracias a ellas. Así que pensé en que nos enfocamos demasiado en el amor romántico de pareja, mientras que construimos amor sustancial en otros vínculos igual de importantes y de esto casi no se habla. Pues aquí les va, prepara ese corazoncito porque esta vez estoy serena y te voy a contar de mis amores ricos.

Dichosa somos las que hemos encontrado un amor bien nutrido y verdadero a través del vínculo entre amigas. Yo no sería tan genial si no me hubiera chocado con las mujeres que me ha tocado vivir. Comenzando por mi mai, mi hermana, mi prima, mis tías... ellas son mi esencia. Tienen una fuerza increíble, conexión espiritual y mucha humildad en sus corazones. Así mismo las que no comparten sangre conmigo pero se han convertido en mis hermanas. Las conocí en la escuela superior y siguen presente. Hemos crecido entre todas sorprendentemente. La confianza no contamina el respeto y no hay pesadez, ni ansiedad, ni presión y mucho menos mala vibra. Fluimos y siempre hay una frecuencia rica disponible para recargarnos. Con ellas tuve mis primeras acciones feministas, sin ninguna saberlo. Organizamos fugas, jangueos, nos reímos hasta dolernos el ombligo, nos sentíamos poderosas cuando estábamos juntas. Fuimos líderes en las estructuras locas que surgen en la cultura de una escuela pública. Estábamos bien cabronas y siempre nos los recordamos. Y aunque no te niego que nos hemos peliado, siempre hemos tenido la madurez para poner por encima el amor antes que el ego. Ellas son una historia bella en mi vida, pero me envuelvo, así que en otro momento les cuento con detalles de estas candelitas.

Otras las conocí en la universidad explorándome, aprendiendo nuevos horizontes y mejorando mi identidad con fundamentos que aprendíamos en el espacio académico. Entre nosotras nos guiamos hacia momentos que viven para siempre. Nos desconstruimos sin cancelarnos ni limitarnos. Largas horas de debates filosóficos con el fili en mano. Que si el jangueo, los jevos, los plenos y la poesía. Con ellas aprendí que el amor entre amigas puede convertirse en uno bien magno como cualquier otro. De hecho, tengo un recuerdo bello con una de ellas. Una tarde cotidiana, bien amena, nos miramos bien profundo a la misma vez y le dije que la amaba. A mí se me salió una lagrima y ella también lloró de amor. Nos abrazamos.

Lo que distingue estos vínculos de otros es que nos tejemos y nos miramos para adentro en distinto procesos sin forcejeo de poder. Somos y ya. Es un amor libre, sin roles, ni ilusiones, ni estereotipos. Yo te nutro. Tu me nutres. Un “chica estoy pela’”, ¿te paso algo? no te preocupes. Amor por sus crías, amor pa la mía. Estas en el piso ¿cómo hacemos te agarro o me siento contigo? Compartimos nuestros monstruos, nuestros miedos, nuestros encantos. Nos escalvamos de frente y sin miedo porque confío en que no me vas a hacer daño.

A veces no hay nadie en el mundo que pueda entender tanto tu presente como una amiga. Esas que se arreglan entre sí, de las que si tu brillas yo brillo y si yo brillo confía que pa ti hay algo. Un “chica la cagué” y lo resolvemos en una pavera. Hasta las peleas son llenas de pasión porque “cabrona si tú me quitas de tu vida mi tristeza es más profunda de lo que sería por cualquier pendejo” ¿entienden verdad?. Lo saben.

Yo he sido bien dichosa. Ellas me embellecen, me fortalecen, me ayudan a encontrarme y a disfrutarme. Yo les soy leal y saco tiempo siempre para que sepan que aquí estoy para las risas y secarnos las lágrimas. Asimismo, como toda relación requieren de compromiso y trabajar para mejorar el vínculo cada vez más. Es igual que con cualquier otro amor. Un mensajito, una salida, una fotito, una flor.

Hay noches que me pongo triste porque no tengo un cariñito rico que me haga sentir especial. Luego me recuerdo que yo no tengo uno si no muchos. Que el amor se manifiesta a través de distintas conexiones y que el amor por mis amigas es igual de grande e importante que el que sentiría por una pareja.

Las luchonas nos movemos entre cómplices. Entre nosotras nos cargamos. Y aunque a veces, lamentablemente, por eso del patriarcado, caemos en lo contrario y entre mujeres nos tiramos …Yo siempre voy a zumbar por la sororidad. Ya que la alianza y el amor que he encontrado entre ellas son llenos de mucha fuerza. Una energía especial. Les invito a montarse en esta… Yo sé que a veces es un reto. Que si el jevo te gusta mucho y las inseguridades florecen… ellas aprenderán en el camino. Yo aprendo también en el mío. Pero entre nosotras hay mucho poder lindo, rico y liviano. Me gusta pensar que es un regalo de la existencia tenerles cerca en las paveras y en las tormentas. Así que sigo creciendo y sanando por mí y también para poder honrarles por todo lo que me han querido.

Las amo. Les agradezco.

-La Luchona.